Peñíscola
Peñíscola está situada al Norte de la Comunidad Valenciana, en la provincia de Castellón, a medio camino entre Valencia y Barcelona. Es una localidad con un alto componente histórico-artístico; buenas playas y reconocida gastronomía. Se halla en un promontorio bien fortificado sobre el Mediterráneo; que sirvió de asentamiento fenicio, y mas tarde tuvo gobernadores griegos, cartagineses, romanos y árabe.
Ofrece amplias playas tanto al norte como al sur de la península, cuenta también con lugares para practicar submarinismo, destacando Torre Badum, lugar en el que emergen del fondo del mar numerosos manantiales de agua dulce.
El majestuoso Castillo de Peñiscola fue construido por los templarios en el siglo XIII. Es una obra única, de estilo aragonés, austero y desnudo de toda ornamentación. Esta singular obra fue continuada después por la Orden de Montesa y por el Papa Benedicto XIII, más conocido como el Papa Luna donde se retiró tras el Cisma de Occidente. Hoy el Castillo, declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional, es foco de atracción turística y cultural, siendo el segundo Monumento más visitado de España, tras la Alhambra de Granada, convirtiéndose para el visitante en una puerta por la que acceder a la vivencia de su historia.
Además del castillo templario, la ciudad cuenta con las murallas, igual de soberbias que el anterior, mandadas a construir por Felipe II entre 1576 y 1578. El Portal Fosc, o Portal de Felipe II, es una de las tres entradas al casco antiguo. Merece la pena el grandioso Portal de Sant Pere o del Papa Luna, muestra en su parte central el blasón en piedra de Pedro de Luna. Era el acceso a la fortaleza desde el mar, cuando las aguas llegaban al pie de la muralla y las barcas varaban en la misma rampa al pie de este portal. Junto al castillo, El Ermitorio de la Madre de Dios de Ermitana, en la que se alberga la imagen de la patrona de la ciudad. Fue construida a principios del siglo XVIII a expensas del gobernador de la ciudad, Sancho de Echevarría. Cuenta con una fachada de sillar, del típico barroco valenciano.
En medio del casco antiguo está el Templo Parroquial de Santa María de Peñíscola, anteriormente nombrado de la Virgen del Socorro, con tracería gótica del siglo XV en parte de ella y elementos arquitectónicos y puerta de tradición románica; conserva un valioso tesoro de extraordinario mérito histórico-artístico entre el que cabe resaltar una Cruz procesional de Benedicto XIII, un cáliz del Papa Luna y un Relicario de Clemente VIII.
Digno de visitar es también la Sierra de Irta, protegida recientemente mediante la figura de Paraje Natural, es una alineación montañosa con 573 m. de altura máxima y 15 km. de fachada litoral. Existe la posibilidad de realizar recorridos a caballo, mountain-bike, quad o a pie por los senderos de la sierra, dotados con un sistema de señalización específico. En la Sierra de Irta podemos visitar la Ermita de San Antonio, que data del s.XVI, desde cuyo petril se divisa una excelente panorámica.
Se puede llegar a Peñíscola desde cualquier punto de la geografía española; por carretera partiendo de Barcelona, pasando por tierras de Tarragona hasta llegar a ella; también desde la estación de ferrocarril Benicarló-Peñíscola, donde paran los principales trenes de largo recorrido.
|